sábado, 18 de junio de 2022



Extremismos

Elecciones Andalucía 19J. 

Cuando oyes "ni de izquierdas, ni de derecha", la persona que lo dice, suele ser muy de derechas.
 
En estas elecciones al Parlamento de Andalucía, nos hemos casi acostumbrado que, con el texto ampliado, nos digan disimuladamente eso de; “ni extremos de izquierda, ni extremos de derecha”.
No lo dudes, la proclama sale de la misma garganta.

A estas alturas de la peli, está más que comprobado que esto es así, o que, no siendo mejor, en las cabezas de algunos hay poca sustancia.

Partidos y algunos medios, se han esforzado en mostrar igualad con unos y con otros para blanquear a los salvajes.

¿Qué podemos entender por el extremismo de los partidos según sus acciones y sus promesas?


¿Es radical apostar por los servicios públicos, el feminismo y LGTBI? ¿Por la memoria histórica, los derechos humanos, una renta básica o defender la cultura andaluza y los intereses del pueblo?

¿Es extremismo en lo económico apostar por una banca pública que atienda e invierta en las necesidades de las personas y los autónomos de Andalucía?

¿Es radical querer que los “grandes” beneficios de las eléctricas con nuestros recursos no se vayan a otros países mientras te asfixian día a día con nuevas subidas en la factura?

¿Es extremismo crear una Hacienda y una fiscalidad que redistribuya la riqueza?

¿Es radical establecer un plan estratégico industrial con el objetivo de crear empleo estable y con futuro ante la precariedad del tejido productivo actual basado en el turismo y el campo?

¿Es extremismo querer quitar de los presupuestos los privilegios de los partidos políticos como dietas o pagos de alquileres sin justificar ni declarar?

¿Es radical que se pretenda que dirijan los servicios públicos andaluces los profesionales en vez de los políticos?

¿Es extremismo creer en la educación pública? ¿En una sanidad de pública de calidad?

¿Es radical buscar soluciones para las personas sin hogar?

¿Es extremismo promover una ley andaluza para la protección de los animales?

¿Es radical recuperar la memoria histórica y conseguir que cada familia sepa donde están enterrados sus antepasados asesinados?

¿Es extremismo querer activar la investigación y difusión de las Hablas Andaluzas?

¿Es radical querer una renta básica para los andaluces que más lo necesitan?

¿Es extremismo hacer frente a la violencia de género?

Es parte del programa de gobierno que ha presentado Adelante Andalucía.

No entenderé al que encuentra similitud con otros que:

Dicen que quieren eliminar las autonomías, las subvenciones a sindicatos y partidos y la administración paralela, mientras colocan a un vicepresidente sin competencias con un sueldo mas alto que el mismo presidente. Aumentan los cargos políticos y su primera medida es subirse el sueldo, crean un sindicato propio subvencionado y legislan para quitar las subvenciones a sindicatos y se olvidan de aquello de quitárselas a los partidos; y todo esto después de presentarse a las elecciones de una Comunidad Autónoma.

Te dicen que cierran Canal Sur y en los gobiernos que participan, riegan con dinero público a medios afines condenados por difundir sus mentiras y bulos.

No quieren extranjeros, pero los usan como chachas y los explotan trabajando sus tierras dejándolos tirados en cualquier cuneta si se accidentan porque no les facilitan sus derechos como trabajadores.

Te hablan de combatir el paro, defendiendo las jornadas interminables de los camareros por una miseria y te votan en contra de un salario mínimo.

Que defienden el campo, mientras votan en contra de no vender por debajo de los costes y se enorgullecen de estar al lado de la extrema derecha francesa que prohibiría la exportación de los productos andaluces.

Que quieren que el campo andaluz sea explotado sin miramiento, vaciando los acuíferos como el de Doñana si hace falta.

Gritan que la violencia no tiene género, aunque con el color de piel ya es otra cosa.

Denuncian la educación sexual en los colegios públicos y callan frente los abusos sexuales a menores en la Iglesia.

Y tantas cosas más.
Eso es lo que te dice y hace VOX. 

Todos los extremismos son malos, claro que sí. Ahora solo falta tener un poco de seso y saber distinguir donde acampan esos extremismos. Tan fácil como leerse sus programas electorales y ver sus actos donde gobiernan.

Como no soy nada radical, voto por Adelante Andalucía.





jueves, 21 de mayo de 2020

Actuar por encima de nuestras posibilidades


“Nos podrán quitar las tiendas de marca, nos podrán cerrar el Club de Golf, las tiendas gourmet, los brunchs, pero lo que jamás nos podrán quitar será la libertad…Para contagiar”.




*Ingreso Mínimo Vital* *Subsidio Excepcional para los Trabajadores Temporales y para las Empleadas de Hogar* *Ayudas a PYME y a los Autónomos* *Reducción del IVA a los Productos Sanitarios* *Bajada de las Tasas Universitarias* *Prohibición de los Desahucios, de los Cortes de Luz, Agua y las Telecomunicaciones* *Impuestos a las Grandes Fortunas, muy Grandes Fortunas* *Derogación de la Reforma Laboral* *Ayuda a la Cultura* *Aperturas de las Bibliotecas*

Casi puedo entender el pataleo de los patriotas que pagan sus impuestos en paraísos fiscales, o de los que ni siquiera los pagan. De los magnates del turismo que les pagan a sus camareros y a sus kellys menos por una hora de trabajo que lo que cuesta una copa en sus resorts de lujo. A los señoritos que manejan la agricultura, cuando se les mandan una inspección a sus tierras trabajadas por sueldos míseros y en condiciones infrahumanas, como denunció el relator de la ONU contra la pobreza Philip Alston; de la CEOE al sentir y ver como en esta crisis se cuida mas al obrero que a sus multinacionales.., casi puedo entender el pataleo de los Borjamaris del barrio de Salamanca.

Lo que no entenderé nunca es como los Josemaris de la Avenida, de los Pinitos, de La Vega, de La Torre o el Lianchampó compartan berrinche con estos devotos de banderas sucias. 

Josemaris que trabajan 10 horas diarias con un seguro de media jornada, que se apuntan a toda clase de subsidios y ayudas, y que sus cojones y sus papos no salen a exigir el cumplimiento de sus convenios.
Los Josemaris padres del trabajo por cuenta e hijos de la precariedad en su entorno laboral convertidos en fachas cutres del `todo a un euro´ que seguirán agradecidos a su patrón por no explotarle un poquito más.


Las caceroladas que se piden en las redes para este sábado en Ubrique no continuarán después para pedir mejoras de salarios y condiciones en sus trabajos, ni tampoco para que la mayoría no soliciten alguna de las medidas sociales que ha puesto en marcha este Gobierno. Será como una nueva protesta por el incumplimiento del convenio con el dedo lleno de pegamento. Serán las caceroladas de ciudadanos con apariencia de primera, en un pueblo de condiciones laborales y servicios de tercera.   

Cuanto más medidas sociales y más baje el número de contagiados y fallecidos, más aumentará el cabreo de las derechas y ahí estarán estos rectos ubriqueños compartiendo bandera y cacerola, tratando de esconder sus ofuscaciones y miserias.