miércoles, 10 de octubre de 2012

¿QUE NOS PASA?

España no se recupera y no tiene vistas a la recuperación.
Soportamos subidas de precios, bajadas de sueldos, ajustes (recortes) sobre todo en servicios sociales que nos están convirtiendo en un país hundido en la miseria.
No solo hemos dejado de ser solidarios con los demás, ahora  también, este Gobierno esta excluyendo y marginando a miles de ciudadanos, dejando sin alternativas a los que no tienen recursos y se ven obligados a la indigencia. Difícil encontrar un trabajo, difícil mantener la casa, difícil comer.
La labor de un Gobierno es cumplir la Constitución y cuando por situaciones esta no se puede llevar a rajatabla debe ser solidario y no recortar en recursos necesarios para una vida digna.
Me caliento cuando nos dicen que la subida del paro es inferior a la del mismo mes del año anterior, ¡su puta madre!.Cuando estemos todos parados ya no subirá mas... y entonces, ¿nos lo presentarán como un logro del Gobierno?.
Reforma laboral...¿sirve de algo?. Desde la de Zapatero hasta la de Rajoy lo único que nos ha traido ha sido   más paro y mas ruina.
No aguanto a los partidos de la oposición, todos de acuerdo en la situación pésima del país y ninguno de acuerdo con poner fin a este lamentable escenario.
¿Que pasa?
¿No tienen ideas para otra política, otra política no es posible? (y si es así nos engañan oponiéndose a las medidas del Gobierno), ¿no son capaces de asumir la situación, harían lo mismo?.
Cuando el estado constitucional del bienestar se ha hundido a base de decretazos, hay que dejar al lado intereses electorales, complejos, demagogias y gilipolleces y trabajar juntos, y me refiero a la oposición que también cobran del estado y están obligados a velar por nuestros derechos.
Ya no es cuestión de salir a la calle convocados por plataformas ciudadanas cuando en el congreso los votos de la mayoría hacen oídos sordos al malestar de la gente.., es ahí, en el congreso donde debe partir las iniciativas y las convocatorias y actuar con contundencia ante esta situación de drama humanitario que vivimos. Adosarse a las movilizaciones con una palmadita en el hombro no arregla nada.
Nos hablan de generar confianza en Europa, lo que necesitamos los españoles es volver a confiar en España.  

domingo, 22 de abril de 2012

ESTO TE LO DIGO A TÍ


            Creo en la infelicidad. Creo que hay personas que serán infelices eternamente.., ¿por qué?. Los motivos se deben buscar casi siempre en el interior. No hablo de situaciones económicas, ni de trabajo, ni de problemas con el vecino de escaleras, ni siquiera de la perdida de alguien querido o cercano, hablo de algo más profundo, el corazón.
            A veces decimos, hacemos cosas que nos acompañan toda la vida y si además las hacemos o decimos con engaños o traiciones,  nos harán sufrir para siempre.
            Otras veces hacemos daño influidos por personas o situaciones ajenas que convierten tu vida en un calvario.
            La conciencia existe y siendo solo un poco humano, esta te recordará el mal hecho todos los días de tu vida. No te dejará dormir, no te relacionarás con normalidad.., no vivirás.
            Si de verdad crees que una persona te ha hecho mal, después del tiempo normal de sufrimiento que conlleva cualquier  deslealtad, si tu conciencia está limpia, ese sentimiento de malestar se convertirá en una anécdota. Por el contrario, si ese reconcomio persiste a lo largo del tiempo, quizás sea porque ese mal lo has hecho tú.
            Si has sido tú quién conscientemente has propiciado esa situación.., pues te jodes. Pero si por influencias, momentos en la vida, confusión o falta de comunicación te ves inmersa en un mar de desasosiego  y dolor, debes poner fin a esa situación.
           Nada ni nadie debe impedir tú felicidad, nada ni nadie llorará por ti,  nada ni nadie vivirá tu vida. Si tienes que hacer reproches, que sea a ti misma.
           Hablar, aclarar. No hacen falta disculpas, perdones ni compromisos, solo liberación y la vida se volverá más relajada.
           Puedes darle a tu corazón la paz, el sosiego, la serenidad que seguro merece. No es tan difícil.