domingo, 11 de diciembre de 2016

NO es NO

Hay algo en mi persona que debo corregir, hace mucho que lo sé, pero como pertenece a mí personalidad, no es fácil de modificar y el caso es que me hace padecer.

Se trata de una palabra que dificilmente puedo pronunciar y esa palabra es NO.

Los que me conocen personalmente saben que ante cualquier situación siempre encuentran en mí el SI, o como poco un CUENTA CONMIGO.

Hay quien acude por pura necesidad, otros en cambio por conveniencia y esta última condición la vivo continuamente desde hace tiempo y si antes no me preocupaba en exceso, hoy a mis años si que me fastidia, sobre todo llegando de personas cercanas.

Será por las situaciones y experiencias vividas lo que me hace comprender con facilidad la realidad de algunas personas y ser beligerante con otras.

En el ámbito personal es enojoso ver como los que te conocen bien, (los que te piden apoyo o saben que se lo voy a ofrecer) siendo reincidentes, si necesitas algo de  ellos por muy insignificante que sea, te encuentres con la despreocupación de aquel que no piensa mover un dedo por tí convencido que, al contrario, siempre tendrá en mí ese SI

Como dije, antes no me obsesionaba esta tesitura, pero últimamente cuando me pasa, me molesta y me irrita.

Este no es un NO en general, es un NO a aquellos que en más de una ocasión han recibido y nunca han aportado y que si llegara el momento de nuevo, yo les explicaría claramente porque el NO.

En lo profesional me cansa los que quieren que les trabaje gratis y me produce desazón aquellos a los que les ofreces por circustancias particulares o personales hacerles un trabajo en condiciones especialmente rentables haciendo todo lo posible para contentar y si por algún desliz en el proceso puede haber alguna pequeña contrariedad, se desfogan con tanto ímpetu hacia tu persona, sin ningún rubor y sin tener la mínima consideración al trabajo realizado ni al esfuerzo puesto en el.

Para todos ellos va la nueva adquisición que voy a incluir en mi vocabulario. Para todos ellos va mi NO.

miércoles, 10 de octubre de 2012

¿QUE NOS PASA?

España no se recupera y no tiene vistas a la recuperación.
Soportamos subidas de precios, bajadas de sueldos, ajustes (recortes) sobre todo en servicios sociales que nos están convirtiendo en un país hundido en la miseria.
No solo hemos dejado de ser solidarios con los demás, ahora  también, este Gobierno esta excluyendo y marginando a miles de ciudadanos, dejando sin alternativas a los que no tienen recursos y se ven obligados a la indigencia. Difícil encontrar un trabajo, difícil mantener la casa, difícil comer.
La labor de un Gobierno es cumplir la Constitución y cuando por situaciones esta no se puede llevar a rajatabla debe ser solidario y no recortar en recursos necesarios para una vida digna.
Me caliento cuando nos dicen que la subida del paro es inferior a la del mismo mes del año anterior, ¡su puta madre!.Cuando estemos todos parados ya no subirá mas... y entonces, ¿nos lo presentarán como un logro del Gobierno?.
Reforma laboral...¿sirve de algo?. Desde la de Zapatero hasta la de Rajoy lo único que nos ha traido ha sido   más paro y mas ruina.
No aguanto a los partidos de la oposición, todos de acuerdo en la situación pésima del país y ninguno de acuerdo con poner fin a este lamentable escenario.
¿Que pasa?
¿No tienen ideas para otra política, otra política no es posible? (y si es así nos engañan oponiéndose a las medidas del Gobierno), ¿no son capaces de asumir la situación, harían lo mismo?.
Cuando el estado constitucional del bienestar se ha hundido a base de decretazos, hay que dejar al lado intereses electorales, complejos, demagogias y gilipolleces y trabajar juntos, y me refiero a la oposición que también cobran del estado y están obligados a velar por nuestros derechos.
Ya no es cuestión de salir a la calle convocados por plataformas ciudadanas cuando en el congreso los votos de la mayoría hacen oídos sordos al malestar de la gente.., es ahí, en el congreso donde debe partir las iniciativas y las convocatorias y actuar con contundencia ante esta situación de drama humanitario que vivimos. Adosarse a las movilizaciones con una palmadita en el hombro no arregla nada.
Nos hablan de generar confianza en Europa, lo que necesitamos los españoles es volver a confiar en España.